Uno
hoy, o mejor dicho, hace varios días atrás decidí abrir este blog. no sé por qué ni para qué. ¿tendré algun beneficio económico o sentimental? lo dudo. las razones por la cual un tipo como yo abre un blog de estos pueden ser muchas: primero; esa jodida necesidad de expresarse (haces con el teclado lo que no puedes hacer con la lengua). segundo; darselas de muy bacán, cool o intelectualoide (como es mi caso). y tercero; es porque tienes la puta suerte de trabajar poco y te puedes dar el lujo perder el tiempo con esto. aparte de todo eso, me han dicho por allí que escribir puede resultar ser una buena terapia psicológica (sin comentarios).
en fin, a pesar de que no puedo escribir decentemente bien (y espero que se apiaden de mi) creo que lo que más me impulsó a abrir este blog, del cual creo que visitarán la soberbia cantidad de tres personas al mes, fue una amiga y otrora pareja sentimental. pobre de ella.
entonces estoy aquí, para la desdicha de los que estan ahora perdiendo su tiempo frente al computador, escribiendo estas cosas de las cuales no tengo una puta idea.
pongo un poco de música. no ayuda mucho. ni miles, ni coltrane, ni mucho menos la buena onda del lounge de buddah bar.
dentro de poco tengo que salir por allí. es viernes y porque no sólo de pan vive el hombre. pero sobre todo porque vivo en tokyo y los fines de semana no se perdonan.
pues resulta que saldré por allí, a refrescarme un poco la garganta y sacarme un poco de encima el jodido estrés que me ocasiona el trabajo. ¿quién será el hijo de puta que habrá inventado esto? no me refiero al estrés, si no al trabajo.
entonces saldré por allí, para encontrarme con algunos amigos y de paso, alegrarme un poco la vista con la anatomía femenína que vaga por aquí de noche buscando más sueños que diversión.
tomaré unos cuantos tragos, no demasiados porque mañana hay mucho que hacer. beberé unas cervezas y sospecho que pensaré un poco en ella. de lo bueno que la pasamos el fin de semana, los besos y las caricias ahora prohibidas. pensaré más de la cuenta sobre ella. y aun sabiendo que no existe punto de retorno en esta vida, pensaré en ella, de lo que no hice y de lo que debí hacer.
y entonces, mientras pienso en eso, continuaré hablando como cualquier mortal de cosas comunes, de juergas, fútbol, amor y otros demonios.

laculpable dijo
Aforo de 4.
11 Marzo 2007 | 02:49 PM